Con los recientes cambios en los patrones meteorológicos y las preocupaciones con el calentamiento global somos más conscientes que nunca que nuestro planeta es un sistema global y que pequeños comportamientos por nuestra parte pueden tener efectos y repercusiones importantes sobre este sistema en su totalidad.
Esto nos ayuda a apreciar la importancia de los sistemas. También nos ayuda a darnos cuenta que pasamos toda la vida viviendo en una variedad de sistemas: nuestra familia, trabajo, comunidad y nosotros mismos constituyen un complejo de roles, necesidades, habilidades y responsabilidades. Resulta cada vez más evidente que podemos mejorar de forma muy notable la calidad de nuestras vidas si entendemos más acerca de cómo vivir y trabajar en estos sistemas de forma efectiva.
Ahora bien, puede resultar útil repasar algunas cuestiones básicas de la estructuración de los sistemas:
Los Sistemas son más que una Aglomeración de Partes
Podemos ver cualquier situación como una aglomeración de personas individuales y objetos y, por otra parte, las relaciones simples entre ellos. También podemos verla como un sistema total de relaciones que interactúan. La primera manera nos ayuda a identificar QUÉ está allí y qué hace: por ejemplo identificar los componentes del motor de un coche y qué hace cada uno de ellos. La segunda manera identifica CÓMO y POR QUÉ las cosas funcionan en conjunto. Las dos maneras son útiles. La primera es relativamente fácil de identificar ya que se emplea en nuestro comprender cotidiano. La segunda es menos común en el pensamiento diario y requiere de más habilidad y de una comprensión más profunda.
Trabajar con Sistemas y Trabajar en Sistemas
Un enfoque de sistemas no es natural para la mayoría de las personas. Varias de las comprensiones y habilidades necesarias para una aproximación de sistemas son sustancialmente diferentes de nuestra manera cotidiana de pensar. Aprenderlas nos permite identificar:
- cuál es el sistema de relaciones e interacciones entre la persona individual y la organización más ampliacómo identificar por qué el sistema funciona en algunas ocasiones mejor que en otras
- cómo replicar el sistema y optimizar el rendimiento del mismo.
- por qué los cambios en un sistema no operan de una forma simple de causa – efecto
- por qué necesitamos entender los cambios transicionales para poder operar de forma efectiva con un sistema a lo largo del tiempo.
El Todo puede ser Menos que la Suma que sus Partes
Rara vez se aprecia plenamente que el todo puede ser menos que la suma de sus partes al igual que puede ser más que ella.
Una banda urbana, una familia disfuncional o un equipo que funciona mal operan peor que la suma de las personas individuales que los componen. Este es el caso también para las personas individuales cuando, temporalmente, su comportamiento es menos de lo que son capaces - por ejemplo se encuentra deprimido, enfadado, infeliz. Si identificamos cómo y por qué esto está sucediendo podemos transformar a las personas, las familias, los equipos o las organizaciones.
Los sistemas pueden ser una fuente de gran creatividad. El trabajo efectivo con los sistemas y en los sistemas puede beneficiarse notablemente del rigor de la precisión científica que viene del modelado detallado y también con el modelado creativo. Esto nos permite ir más allá de lo que ha sido y lo que ha habido. Los sistemas efectivos requieren que aportemos una integración de arte y ciencia. Esto significa aprender nuevas habilidades y combinar las habilidades existentes de maneras nuevas.
Modelar y los Sistemas
A lo largo de los últimos 50 años la importancia de los sistemas ha emergido como un campo de estudio nuevo e importante. Hasta hace poco el énfasis principal se ha colocado en el estudio y trabajo con los sistemas desde fuera, analizándolos objetivamente y haciendo uso de herramientas como los diagramas de flujo para representar el sistema.
Esto ha conducido al desarrollo de lo se conoce como "Systems Thinking" o pensamiento en sistemas. Mediante la aplicación del Modelado DBM (Developmental Behavioural Modelling) John McWhirter y su empresa Sensory Systems Training (establecida en 1987) lleva 20 años contribuyendo nuevos modelos y habilidades a este campo.
Sus avances más recientes han extendido ampliamente la aplicación de los sistemas desde lo objetivo para incluir lo subjetivo: el trabajar dentro de un sistema – y los sistemas en los que vivimos. Esta es un área enorme con gran potencial para mejorar cómo vivimos nuestras vidas a todos los niveles, desde nuestra identidad como sistemas complejos pasando por nuestras familias, trabajo y comunidades, hasta nuestro cuidado del planeta en el que vivimos.